Cinco preguntas a Willie Gregory, toda una institución de Memphis


- 28/10/2026
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Con la singularidad de sus platillos de costillas de cerdo y bagre frito y los desgarros melódicos del rock and roll y el blues, Memphis contribuyó al nacimiento de la identidad cultural y el ingenio estadounidenses.
Sin embargo, se le conoce también como el lugar donde una vida llegó a su fin. A unas cuadras del bullicio de Beale Street, el 4 de abril de 1968, una bala alcanzó a uno de los más grandes soñadores de nuestro país, un pastor sureño cuyas palabras movilizaron al mundo.
Willie Gregory, director senior de relaciones comunitarias de Nike, era un adolescente que vivía en Memphis en esa noche fatídica. Ese suceso lo cambió. Algo se avivó en su interior.
Han transcurrido casi 60 años desde la muerte del Dr. Martin Luther King Jr. en el balcón de un motel cerca de su antiguo vecindario y, en ese tiempo, Gregory ha plantado firmemente sus raíces en la ciudad, como parte de una misión para reconfigurar su narrativa.
Ha trabajado con Nike durante más de 30 años desde esta ciudad, colaborando para crear oportunidades laborales y educativas, lo que le ha ganado la reputación de ser el "alcalde no oficial" de Memphis. El impacto de Gregory ha sido inmenso como miembro del consejo directivo de los museos de la ciudad, integrante de la cámara de comercio municipal y promotor incansable para que el departamento de atletismo de la Universidad de Memphis se integrara a la familia Nike.
"Hay tanta vida en Memphis", afirma Gregory. Considera importante que las personas mantengan un sentido de energía y comunidad que rinda también homenaje al pasado. Por eso, junto con sus colaboradores de Memphis, ayudó a crear la Nike Kids 3K, una carrera realizada en septiembre que comienza y termina afuera del Motel Lorraine, donde fue asesinado el Dr. King.
El edificio fue redefinido como Museo Nacional de los Derechos Civiles, dedicado a contar la historia sobre las injusticias contra las que luchó el Dr. King y cómo esa lucha ha evolucionado desde su muerte. Hoy en día, el museo también sirve como punto de acceso clave para el movimiento y el trabajo en equipo de los niños de la región gracias en parte a los esfuerzos de Gregory, quien fue parte del consejo de administración del museo de 2002 a 2015.
Gregory nos acompañó recientemente en una caminata al museo para hablar sobre su ciudad, su misión en Nike y cómo la empresa le está ayudando a retribuir a una comunidad que tanto significa para él.
Cuando piensas en esta ciudad, ¿qué sentimientos te evoca?
Me siento orgulloso de ser de Memphis, de poder tener un trabajo que me ayuda a hacer la diferencia en la ciudad en que crecí, una ciudad que me ha dado tanto. Me siento bien de poder retribuirle algo.
Mucho se dice que no hay lugar como el hogar y que si algo va mal en el hogar, entonces lo arreglas. No somos perfectos, pero tiene solución. Así que quiero ser parte de la solución.
Tenemos gente fabulosa en Memphis. Grandes colaboradores, personas que buscan una guía y que quieren retribuir. Las organizaciones comunitarias son parte importante de la escena de Memphis. Tenemos excelentes obras de teatro, instituciones deportivas y universidades. Como parte de estas últimas, contamos con una universidad históricamente negra, LeMoyne-Owen College.
Es todo esto lo que hace grandiosa a esta ciudad. ¿Todavía tenemos mucho por hacer? Sí. Necesitamos tener la actividad comercial, la educación y la inversión gubernamental en la misma frecuencia, por lo que creo que todavía queda mucho por ver.

Nike ha realizado su carrera Kids 3K aquí desde 2018, y tú fuiste un elemento clave para hacerla realidad. ¿Qué significado tiene esta carrera para ti?
Lo que resulta esclarecedor es ver niños de 4, 5 y 6 años terminar la carrera y tener la oportunidad de visitar un sitio histórico en Memphis, el Museo Nacional de los Derechos Civiles. Verlos cruzar la meta significa que han logrado algo. Además, considero que cuando empiezas desde temprana edad a obtener logros, esa tendencia continúa hasta la edad adulta.
Es algo que me emociona muchísimo.
"Tenemos gente fabulosa en Memphis. Grandes colaboradores, personas que buscan una guía y que quieren retribuir".
Willie Gregory, director senior de relaciones con la comunidad de Nike
¿Cómo consideras que Nike está haciendo la diferencia aquí en Memphis?
Nuestra intención es ser excelentes ciudadanos corporativos. Las carreras representan el legado y el comienzo de Nike. Eso es lo más importante. En esta carrera, verás a varios empleados de Nike que están retribuyendo. Participan como voluntarios y como parte integral de la comunidad. Muchos de ellos traen a los niños y niñas que forman parte de sus familias. Eso es lo más emocionante para mí y para los demás.
Nike contribuye también a la educación. Nike tiene un programa con la Universidad de Memphis llamado Lane Four. Nike paga el 100% de la carrera universitaria de nuestros empleados, quienes no están obligados a trabajar para Nike después de que se titulen. Queremos asegurarnos de invertir en la comunidad y en la ciudad, y consideramos que la educación es una manera de hacerlo.

El legado de esta ciudad en materia de derechos civiles es muy importante. Tú naciste y creciste aquí. Estabas en la escuela secundaria el 4 de abril de 1968. Cuéntame sobre ese día, y sobre cómo te sientes al ver la habitación 306 en la actualidad.
Recién habíamos terminado de entrenar en la pista. Algunos de mis compañeros y yo corrimos hacia acá y era un caos total. Al alzar la mirada, vi el número 306 y dije: "Ahí es donde intentaron detener el sueño". Pero no creo que lo hayan logrado. Lo que en verdad lograron fue acelerarlo.
Ahora, le digo a las personas: "Vengan, observen con cuidado, procesen los hechos y entiendan lo que pasó". Se trata de tener una mejor idea del porqué de su presencia. El Dr. King estaba aquí porque quería quedarse en un hotel que fuera propiedad de la comunidad negra, en este caso, de la familia Bailey. Cuando alzo la mirada y veo esa corona, puedo decir que ese suceso realmente encendió en nosotros el impulso para llegar a donde estamos. Era parte del sueño que tenía el Dr. King.
Que lo que nuestra ciudad necesitaba era personas que pudieran trabajar juntas, colaborar y tener una oportunidad de sanar. Yo quería ser parte de ese proceso de sanación, y sigo queriendo serlo. Nos queda un largo camino por recorrer, pero me enorgullece trabajar para una empresa que me brinda la oportunidad de venir a casa y retribuir a la comunidad y a la ciudad.
Si él dio su vida por la igualdad, sin duda puedo yo dar lo que me sea posible para que esa lucha por la igualdad permanezca. Y esa lucha continúa hasta el día de hoy.

¿Por qué es tan importante para Nike colaborar con el Museo Nacional de los Derechos Civiles?
Porque es aquí donde nuestros colaboradores viven y trabajan, donde sus hijos juegan, donde cuidan de sus familias. Queremos que tengan un entorno que sea tanto seguro como educativo.
La relación con el museo surgió cuando Nelson Mandela recibió el Freedom Award en 2000, y Phil Knight vino de Oregón para entregárselo. Con eso se construyó lo que espero sea una relación continua y duradera entre Nike y el Museo de los Derechos Civiles, ya que uno de sus cofundadores vino aquí y le entregó el premio al presidente Mandela. Además, el discurso que pronunció esa noche, del que todavía guardo una copia, llenó de orgullo a todos y cada uno de quienes trabajamos para Nike en esta ciudad.