Sha'Carri Richardson revela el look de Nike Atelier que la hace sentirse invencible


- 18/9/2026
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Cuando Sha’Carri Richardson pisó la alfombra roja de Athlos, la gran cita del atletismo en Londres del 18 de septiembre, lo hizo con un outfit que se incendió bajo los flashes, con destellos plateados a cada foto... para después regresar a su aspecto nebuloso y misterioso. Y esa era su meta. Cada cristal de Swarovski® incorporado en el look personal de la dos veces medallista olímpica se había aplicado a mano. Cada línea se había cosido específicamente para conformar una silueta que sería imposible de crear con un patrón.
"La clave es añadir una pizca de caos a través del material, un toque inesperado", explica Raffaella Barbey, directora sénior del diseño de Nike para el conjunto. "Y también se cuidaron las costuras para lograr un efecto lavado precioso".
El look concebido a la medida de Richardson es una obra de Nike Atelier, un proyecto que aúna deporte, innovación y artesanía de la máxima calidad para recrear expresiones extraordinarias, irrepetibles, para los momentos estelares de nuestro equipo de atletas. Pero el material reflectante del abrigo que lucía Richardson (pensado para conservar la discreción a la luz del día y explotar de vida por la noche) no era lo único destacable.
En el corazón había un ingrediente esencial de la innovación de Nike, el sujetador FlyWeb, un modelo de vanguardia único. Una muestra de tecnología que abandona la tradicional confección en punto y tejido para optar por una sola capa uniforme y sin costuras, diseñada zona por zona para aportar ajuste y sujeción. Emplazado bajo un corsé de punto elástico en tono gris, el sujetador (elaborado mediante impresión 3D) amoldaba el outfit a su pecho.

"Con ese look me siento invencible, como una guerrera con su armadura".
Sha'Carri Richardson, dos veces medallista olímpica
"El punto de partida siempre es la innovación", afirma Barbey sobre los proyectos de Nike Atelier. "A partir de ahí, nos planteamos la cuestión: ¿cómo dar forma al diseño?".
Para responder a esa pregunta, Barbey y su equipo se fijaron en la propia atleta.
Si en algo sobresale Richardson, tanto entrenando como en competición, es porque es muy metódica y muy precisa. Pero tiene otras facetas que dan rienda suelta a su esencia. Está patentes y visibles en sus peinados, en las uñas, en la ropa que lleva y su expresividad artística. El equipo del Nike Atelier, dirigido por Barbey, quería que el look de la velocista reflejase las dos caras de su personalidad al mismo tiempo.
"Nos pareció muy interesante esa dualidad, así que nos propusimos canalizarla en los diseños", explica. "Sha’Carri es una atleta tremendamente disciplinada con el entrenamiento o la dieta, siempre con mentalidad de competición. Pero también tiene una parte que es pura energía bruta, distorsión, algo primario".
Richardson sintió eso mismo cuando vio el look terminado.
"Mi primera reacción fue de pura sorpresa, un shock", sostiene. "Me pareció una joya preciosa, envuelta y velada por un disfraz. Me pilló desprevenida, era asombroso".

Disciplina y caos, esos fueron los fundamentos para el outfit que Barbey idearía. El sujetador FlyWeb constituía un elemento preciso y esencial para el conjunto. Y el equipo de diseño lo hizo resonar a base de corsetería y sastrería hasta plasmarlo en un vestido bustier de punto elástico, ceñido a medida, acompañado de un pantalón corto a juego. El conjunto conserva los elementos básicos, "las líneas estrictas, bien estructuradas", explica Barbey. Pero también moldea y acentúa la silueta atlética de Sha'Carri.
Y luego están los tratamientos de las superficies, que rompen esas líneas maestras. El tratamiento de lavado y degradado confirió al textil de punto elástico un aire más envejecido, casi apagado, para suavizar la precisión matemática que reinaba en el resto de la pieza.

"No nos interesa crear prendas absolutamente precisas y asépticas. Somos una marca que lleva la disrupción por bandera, se tiene que notar en el diseño. Debe haber cierto grado de aspereza".
Raffaella Barbey, directora sénior de diseño, Nike Atelier
La idea del toque envejecido tiene su origen en que muchas atletas viven en urbes, junglas de cemento, donde entrenan sobre asfalto (y no solo sobre tartán). Los tonos grisáceos derivan de esa misma premisa, así como el tratamiento reflectante. Este último surgió de una imagen que obsesionaba al equipo y a Barbey: la ciudad tras la lluvia.
"Es como cuando sales a trotar a primera hora de la mañana y la chaqueta se te va llenando de gotitas", nos ilustra Barbey. "Hablemos de las zapatillas y las salpicaduras de los charcos". Los cristales de Swarovski desperdigados por el abrigo emulan las gotas de lluvia, que se escurren y caen hasta los pies, como si saliesen desprendidas en cada pisada sobre el pavimento.

"Si prestas atención, se aprecia que este material tiene profundidad: son varias capas. Como una persona, que tiene sus diferentes estratos. Solo hay que fijarse, mirar con atención".
Sha'Carri Richardson
Pero más allá de la metáfora de la lluvia y la ciudad, la cuestión es que Sha'Carri se identificó con aquellos reflejos.
"Ese detalle fue el que me pareció más personal", señala. "A primera vista, puedes pensar que es de color gris, algo oscuro, nada más... pero si te fijas, se aprecian los destellos de luz, igual que cuando brota un relámpago en mitad de una tormenta. Es mi detalle favorito, me recordó a mí misma. Si prestas atención, se aprecia que este material tiene profundidad: son varias capas, como una persona, que tiene sus diferentes estratos. Solo hay que fijarse, mirar con atención".
¿El resultado? Un look que apuesta deliberadamente por la imperfección. Elegante, pero vivo. Pulido, pero no impoluto. Las superficies sometidas al tratamiento de lavado aportan ese toque diferente, mientras que los cristales, el tejido de nylon antidesgarro reflectante con teñido dye samba y la confección de sastrería a medida ponen el refinamiento.
"No nos interesa crear prendas absolutamente precisas y asépticas. Somos una marca que lleva la disrupción por bandera, se tiene que notar en el diseño. Debe haber cierto grado de aspereza", avisa Barbey.
Ese ejercicio de equilibrio es lo que distingue a las creaciones de Nike Atelier y las separa de sus orígenes en el textil deportivo. Los modelos de base son fáciles de reconocer: la chaqueta que recuerda a las del atletismo, igual que el pantalón corto, la camiseta crop top, el vestido bustier corto y las zapatillas de running. Eso sí, el equipo los ha reinterpretado uno por uno.
"Yo lo llamaría manipulación de patrones", propone Barbey. "Tomas algo, como una camiseta de atletismo, y la manipulas jugando con proporciones, volúmenes y patrones".
En la chaqueta, se exageró aposta el volumen de las mangas. El patrón se desarrolló con especialistas en sastrería y se probó con una toile, que es como un prototipo elaborado en otra tela y sirve para realizar ajustes. Hicieron falta muchos retoques hasta dar en el clavo con las proporciones. Los plisados añaden un nivel extra de movimiento y el minivestido sin mangas le aporta más dramatismo a la silueta de Richardson, ideal para una alfombra roja.
"El objetivo era infundirle suavidad y belleza al diseño", explica Barbey.

"La intención era trasladar a las prendas y la atleta a espacios nuevos, donde no es tan habitual que las vea el público".
Raffaella Barbey

Para las zapatillas, se siguió la misma lógica. Se trata de unas Vomero Premium, confeccionadas con la misma tecnología Air Zoom que incorporan las zapatillas de clavos para competir en pista. Su silueta se prolonga con unos calcetines tipo media, hasta los muslos, revestidos en polvo de cristal. Un clásico del atletismo, estilizado para darle nueva vida.

Barbey avisa de que, para conseguir un triunfo como el look de Sha'Carri con los diseños del Nike Atelier, es imprescindible escuchar y entender a la protagonista, sean cuales sean sus opiniones.
"Lo que yo subrayaría es que Nike Atelier no tiene una estética fija de base", anuncia Barbey. "Evoluciona y se adapta a cada atleta. La intención era trasladar a las prendas y a quien las porta a espacios nuevos, donde no es tan habitual que aparezca en público. Sha'Carri confió a ciegas, sabía que lograríamos hacer realidad el concepto".
Y la atleta comenta que esa confianza nació cuando vio lo convencido que estaba el equipo.
"Fue sencillísimo trabajar con la gente de diseño", reconoce. "Me entendieron como persona y eso facilitó la comunicación. Me ahorraron trabajo; no tuve que decir gran cosa porque tenían un concepto que todo el mundo entendía y respetaba desde el primer momento. Más que dar opiniones o criticar, yo me limitaba a decir que sí, repartir elogios y poner entusiasmo. A hacer piña para que cobrase vida lo que yo siento y en lo que yo creo, través de este look".

"Estas creaciones reflejan el ansia de Nike por abrir nuevos caminos, por no ser una marca más, sino un compañero con quien trabajas y que, antes que como atleta, te considera como ser humano. Sin olvidarse del deporte".
Sha'Carri Richardson
El trabajo de Nike Atelier tiene cimientos firmes, anclados en esa confianza que nace y crece entre la marca y sus atletas. En palabras de Richardson, el concepto visual de Barbey era "una diosa escultural, casi una estatua... pero suavizada por un toque etéreo".
Y ella misma sintió esa energía en cuanto se probó el look.
"Con ese look me siento invencible, como una guerrera con su armadura", afirma. "Sería capaz de lanzarme a la batalla, en cualquier escenario, porque sé que puedo ser yo misma sin tapujos, que puedo brillar con mi luz". Y añade además que el look era un símbolo de su asociación con la marca. "Estas creaciones reflejan el ansia de Nike por abrir nuevos caminos, por no ser una marca más, sino un compañero con quien trabajas y que, antes que como atleta, te considera como ser humano. Sin olvidarse del deporte. La colaboración con la marca se desarrolla y aparecen nuevos matices. Pero siempre funcionamos como un solo equipo, como una sola voz.
Cuando le preguntamos qué le gustaría que sintiese el público al verla con el conjunto puesto, Sha'Carri no dudó un instante:
"Cuando salto a escena con este look, lleno de reflejos, captando miradas y luz, es un mensaje: esto es lo que hay. Yo soy así, y pienso seguir brillando con luz propia. A veces siento que estoy hecha de pura luz solar, tan brillante que deslumbra y ciega. Porque incluso en la oscuridad de una tormenta, siempre hay belleza, siempre hay un destello de luz. Que no te ciegue la oscuridad".
