El nacimiento de ACG: la expedición que dio origen a un legado

  • 2/2/2026
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A los pies del K2, el segundo pico más alto del mundo, y con crestas nevadas de fondo, dos alpinistas estadounidenses descansan sentados con su equipación. Sus rostros reflejan el desgaste de 68 días en la montaña. Ambos llevan unas Nike Long Distance Vector (LDV), uno de los modelos de running de fondo más avanzados de la marca en aquel momento, tan castigadas como los propios escaladores. Hacía falta una foto para inmortalizar el momento. Uno de ellos levanta el pulgar hacia la cámara. La imagen, tomada por la fotógrafa de montaña Dianne Roberts en 1978, acabaría convirtiéndose en una de las historias más inesperadas de los orígenes de Nike.

En 1978, Roberts captó esta imagen de Rick Ridgeway y John Roskelley en el campamento base del K2. La fotografía se ha convertido en una parte fundamental de la historia de la colección All Conditions Gear (ACG) de Nike.

Un patrocinio poco habitual

Meses antes, Nike había hecho llegar al equipo esas zapatillas ligeras como un regalo de última hora para cubrir el trayecto de 180 km hasta el campamento base. "Gran parte del recorrido era fuera de pista", recordaba Rick Ridgeway, uno de los protagonistas de la foto y reputado alpinista estadounidense de la época. "Puedes imaginarte cómo estaban las zapatillas cuando llegamos".

En aquella época, la mayoría de los alpinistas usaban botas de piel rígidas fabricadas en Europa. Las LDV eran todo lo contrario: blandas, transpirables y rápidas. "Eran mucho más flexibles y cómodas", explicaba Ridgeway. "Lo mejor de las LDV era que te permitían saltar entre rocas. Era una ruta difícil, pero con ellas nos movíamos con agilidad. Transpiraban mejor. Funcionalmente, eran superiores a las botas tradicionales más rígidas".

"Lo mejor de las LDV era que te permitían saltar entre rocas. Era una ruta difícil, pero con ellas nos movíamos con agilidad. Transpiraban mejor. Funcionalmente, eran superiores a las botas tradicionales más rígidas".

Rick Ridgeway, escalador y destacado alpinista estadounidense de la época

Las LDV evolucionaron a partir del modelo LD-1000 como unas zapatillas ligeras con estabilidad, diseñadas por Bill Bowerman junto al podólogo Dennis Vixie.

Internamente, Nike se refería al modelo como "Long Distance Vixie", ya que Vixie fabricó la horma. Comercialmente, se conocían como "Long Distance Vector".

En aquel momento, Nike aún no se había introducido en las actividades al aire libre. Las zapatillas habían sido simplemente un gesto de buena voluntad para la expedición. Nadie podía imaginar que aquello sembraría la semilla de una categoría completamente nueva.

Una de las mejores zapatillas Nike para running de fondo en aquella época, las LDV, se diseñaron para ofrecer ligereza, velocidad y comodidad, más que para practicar alpinismo.

Cuando el equipo descendió, las zapatillas de tela estaban prácticamente destrozadas. Ridgeway y Roskelley las pegaron con cinta adhesiva y pegamento durante el largo camino de vuelta. "Estar tanto tiempo a esa altitud, sin oxígeno, fue muy duro", recordaba Ridgeway. "Pero lo conseguimos. Y durante el descenso empezamos a hablar de cómo se podrían modificar las zapatillas para convertirlas en botas de trekking funcionales".

De vuelta a casa, los alpinistas enviaron las LDV hechas polvo a Nike junto con una breve lista de sugerencias de mejora, como una suela más resistente y una parte superior más robusta, pero manteniendo la ligereza y flexibilidad. Esas notas serían el principio de la primera línea de zapatillas para actividades al aire libre de Nike y, con el tiempo, de la categoría que se convertiría en All Conditions Gear (ACG).

Internamente, Nike se refería al modelo como "Long Distance Vixie", ya que Vixie fabricó la horma. Comercialmente, se conocían como "Long Distance Vector".

De la montaña al concepto

El equipo de diseño de Nike se tomó muy en serio ese feedback. Las LDV probadas en condiciones reales demostraron que las zapatillas ligeras podían rendir en un ámbito dominado por botas pesadas. La idea de que "lo ligero es mejor" empezó a extenderse dentro de la marca.

En 1981, esa filosofía dio lugar a 3 modelos que combinaban lo mejor del running de Nike con la durabilidad necesaria para terrenos exigentes: Lava Dome, Approach y Magma. Las primeras zapatillas Nike en incorporar forro GORE-TEX, un diseño que más tarde influiría en el desarrollo inicial de las Air Force 1. "Se hizo evidente que la comunidad de atletas de élite se estaba volviendo cada vez más minimalista", recordaba Monte Mayko, product manager que lideró el proyecto desde la fábrica Nike en Exeter (EE. UU.). "Tenía todo el sentido".

Las Lava Dome, lanzadas antes del debut de ACG en 1989, fueron unas de las primeras zapatillas Nike ligeras para senderismo.

"Convertimos unas zapatillas de entrenamiento en unas de trekking. Nadie había hecho eso antes. Fue bastante revolucionario".

Rick Ridgeway

Fueron creadas por Trip Allen y Monte Mayko con una estética cuidada y un diseño ligero.

La expedición de los alpinistas Rick Ridgeway y John Roskelley al K2 con las LDV dio forma a la visión inicial de Nike sobre las actividades al aire libre.

Este modelo, fabricado en Saco (EE. UU.), contribuyó a la línea de productos que más tarde formaría la colección ACG.

Inspirándose en la fotografía en el K2 y en las sugerencias de los alpinistas, el equipo Nike reinventó el concepto de zapatillas de senderismo. El resultado fue un cambio hacia el minimalismo funcional. "Las ideas de que menos es más y de que lo ligero es mejor la entienden a la perfección quienes disfrutan del alpinismo", explicaba Kirk Richardson, alpinista de toda la vida y posterior líder de ACG. "Nike lo entendió de forma intuitiva. Bowerman y Knight tenían razón".

Los nuevos diseños, fabricados en Exeter y Saco, incorporaban partes superiores ligeras, suelas tipo gofre y mediasuelas duraderas derivadas directamente del legado de running de Nike. Para la escalada y el trail running, resultaban revolucionarias: rápidas, flexibles y con la resistencia suficiente para soportar rocas y grava. "Convertimos unas zapatillas de entrenamiento en unas de trekking. Nadie había hecho eso antes", comentaba Ridgeway. "Fue bastante revolucionario".

Las Nike Approach, lanzadas en 1982, formaban parte del trío de zapatillas de senderismo que comenzaron a orientar a Nike hacia la categoría de productos para actividades al aire libre.

Fabricadas en la fábrica de Saco, las Approach combinaban una suela exterior tipo gofre con una parte superior de piel y cordura, y fueron las primeras zapatillas Nike con forro GORE-TEX.

A medida que los primeros diseños salían al mercado, Ridgeway continuó probando prototipos y manteniendo el contacto con el equipo de diseño de Nike. "Me enviaban un prototipo de zapatillas para que las probara, así que las sometía a pruebas de campo", recuerda. Uno de los primeros anuncios, la primera campaña impresa de Nike Outdoor, utilizó la fotografía de Roberts tomada en el K2 con Ridgeway y Roskelley. El pie de foto rezaba: "No todo el mundo estaba dispuesto a esperar nuestras botas de senderismo".

El diseño de las Approach influiría más tarde en las Air Force 1, un paso clave en el camino hacia ACG.

La gran escalada

A mediados de los años 80, los experimentos al aire libre de Nike habían evolucionado hasta convertirse en una auténtica filosofía de diseño. Sin embargo, aún no existía una categoría unificada. Había botas, zapatillas de trail y pequeñas colecciones de ropa, pero sin un nombre ni una identidad clara.

Eso empezó a cambiar en 1987, cuando un pequeño equipo interno recibió el encargo de formalizar los esfuerzos en actividades al aire libre. Según Tom Clarke, entonces vicepresidente de marketing de productos, Nike llevaba tiempo hablando de entrar en el ámbito de las actividades al aire libre y contaba con un grupo de entusiastas en el departamento de gestión de productos.

"Porque no está ahí", anuncio impreso con el K2 de fondo, 1978

El equipo detectó una oportunidad en un mercado dominado por marcas europeas tradicionales, centradas en equipación pesada y rígida para especialistas. Nike quiso aprovecharla creando equipación técnica pensada para el movimiento en todo tipo de condiciones.

Clarke, Richardson y un pequeño equipo en Beaverton y Exeter (EE. UU.) comenzaron a definir una estrategia. Las zapatillas y la ropa se integrarían bajo una sola colección guiada por cuatro principios: alto rendimiento, durabilidad, versatilidad y excelencia funcional. Fue el comienzo de un cambio de rumbo en las zapatillas para actividades al aire libre que también se extendería a la ropa.

La idea ganó popularidad rápidamente. En 2 años, surgió un plan de negocio completo para las actividades al aire libre.

Las Escape, diseñadas por Mark Parker y lanzadas en 1984, marcaron la entrada oficial de Nike en el trail running después de que las primeras versiones recibieran elogios inmediatos por parte de runners.

El nombre se consolida

Aunque el plan iba tomando forma, aún faltaba un nombre adecuado. Por aquella época, Nike Running ya utilizaba el término "All Conditions Gear" para una pequeña línea de ropa técnica para cualquier condición atmosférica. Esta coincidencia llamó la atención del equipo de actividades al aire libre. Cuando Clarke y los demás descubrieron el término, lo adoptaron para definir la nueva colección. El nombre reflejaba el compromiso de Nike con el rendimiento, independientemente del terreno o del clima, y conectaba directamente con el espíritu que había impulsado la expedición al K2.

El equipo inicial quería que atletas exigentes tomaran en serio la marca. Por eso, se realizaron sesiones fotográficas ambiciosas, como la de Castleton Tower (EE. UU.).

"Hicimos que un grupo de alpinistas subiera mientras nosotros planeábamos en helicóptero. Al atardecer, me senté en el borde sujetando al fotógrafo mientras él se quedaba colgando por fuera. La montaña era preciosa y, desde arriba, en vez de ver alpinistas, veíamos puntos pequeños. Fue espectacular".

Ron Dumas, director artístico de Nike, sobre la creación de la portada del catálogo ACG

En 1989 se hizo oficial. Bajo el liderazgo de Richardson, ACG se lanzó como una línea totalmente integrada de zapatillas y ropa diseñada para atletas que corrían, hacían senderismo, escalaban y exploraban al aire libre.

Nike se aseguró de que el debut fuera genuino. La primera sesión fotográfica para el catálogo tuvo lugar en Castleton Tower, una mítica montaña de arenisca venerada en el mundo de la escalada. "Queríamos posicionarla como una marca con credibilidad", afirmaba el director artístico Ron Dumas. "Hicimos que un grupo de alpinistas subiera mientras nosotros planeábamos en helicóptero. Al atardecer, me senté en el borde sujetando al fotógrafo mientras él se quedaba colgando por fuera. La montaña era preciosa y, desde arriba, en vez de ver alpinistas, veíamos puntos pequeños. Fue espectacular".

La chaqueta Huascaran, lanzada en 1989 como parte del lanzamiento inaugural de productos ACG, contaba con una capa exterior de microfibra de nylon GORE-TEX.

Su diseño se inspiraba en el monte Huascarán de Perú e incluía refuerzos en las axilas, solapas dobles contra tormentas, bolsillos cargo y la posibilidad de incorporar un forro con cremallera, lo que reflejaba el compromiso inicial de ACG con la durabilidad y el rendimiento en todas las condiciones.

Además, esta cálida chaqueta de invierno se confeccionó con un interior forrado con una membrana Regulator y una capucha extraíble.

Una década después de la erupción del monte St. Helens en 1980, Nike ACG conmemoró la transformación irreversible de la montaña con un parche que mostraba el antes y el después del paisaje. En vez de tomar la altura del lugar como referencia, como otras piezas ACG emblemáticas, esta chaqueta se centraba en el impacto emocional, la memoria colectiva y la idea de permanencia.

La chaqueta Mount St. Helens se creó como una prenda aislante alineada con el enfoque de AGC de finales de los años 80. Contaba con un tejido polar Fleece grueso, puños elásticos y una cremallera YKK reversible que se integraba a la perfección con las capas exteriores. Con un diseño técnico y modular, demostró cómo el relato de marca y la funcionalidad se combinaban en los primeros productos ACG.

La chaqueta Kilimanjaro Anorak K2 la usó y autofotografió el alpinista John Roskelley, uno de los dos estadounidenses del campamento base del K2 que llevaron las LDV en la expedición que apareció posteriormente en un póster de principios de la década de 1980 y en un anuncio de ACG de 1989.

Estaba confeccionada con GORE-TEX de 2 y 3 capas, y contaba con un exterior de microfibra de nylon. Incluía refuerzos en los canesús y en las axilas, así como múltiples bolsillos con cremallera, lo que reflejaba la filosofía de diseño técnico que caracterizó los primeros años de ACG.

Cuando la primera colección ACG llegó a las tiendas ese otoño, liderada por modelos como las Air Wildwood, las Lava High y una serie de prendas de abrigo con GORE-TEX y tejido Fleece, Nike dejó clara su apuesta por las actividades al aire libre.

Las Air Wildwood ACG, que se lanzaron en 1989 durante el debut de la colección ACG, evolucionaron de los modelos Escape y Pegasus para demostrar que el rendimiento en cualquier condición meteorológica no estaba reñido con el estilo.

Combinaba detalles resistentes con colores llamativos y presentaba una parte superior sintética microperforada, una suela exterior tipo gofre, un sistema de cordones de ancho variable y una estructura de PU para el pie.

Una mediasuela de poliuretano de perfil bajo con amortiguación Air-Sole encapsulada en el talón completaba el diseño.

La fotografía de dos alpinistas en la base del K2 se había convertido en algo mucho más grande: la chispa que encendió una nueva dimensión para Nike.

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