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Choi Min-jeong probó suerte en el patinaje de velocidad en pista corta. En Milán va a hacer historia.

  • 10/2/2026

Cuando la patinadora surcoreana Choi Min-jeong tenía 6 años, su familia recibía el periódico todas las mañanas. Un día, de casualidad, leyó un anuncio de un programa de patinaje durante las vacaciones de invierno en la pista de hielo de la Universidad de Corea, cerca de su casa en Seúl. Empezó por lo básico y acabó en la disciplina de patinaje de velocidad en pista corta. Las distancias son comparables a las del atletismo, hasta los 1.500 metros. Pero las carreras son rápidas como un rayo y, en el estrecho óvalo de la pista tener una técnica depurada puede significar la diferencia entre la victoria y el último puesto. Como ejemplo, su recordado relevo en la carrera de 3.000 metros por equipos del Campeonato del Mundo de 2022, donde escaló del tercer al primer puesto en la última curva, ganando a Canadá por tan solo 0,034 segundos. Ahora, con 27 años, Min-jeong ha pasado de probar el patinaje durante unas vacaciones de invierno a ganar tres campeonatos olímpicos y cuatro del mundo, y a tener el récord del mundo de los 1.500 metros, una marca que defenderá en Milán. En este artículo, Minjeong nos habla de los retos físicos concretos del patinaje de velocidad en pista corta, de lo importante que es mantener la calma bajo presión y de por qué la suerte y la resiliencia forman parte de este deporte. 



Lo que realmente importa en este deporte es no dejar de avanzar. El patinaje de velocidad en pista corta es increíblemente exigente. Los atletas compiten en diferentes distancias, tanto individualmente como en relevos. El ritmo de competición es tan dinámico que hay que ser capaz de recuperarse rápidamente para prepararse para la siguiente ronda o carrera. La resiliencia mental es crucial. En la pista corta todo sucede muy rápido, por lo que no puedes permitirte el lujo de obsesionarte con un error. 

En los deportes de invierno, la importancia de poder acceder al entorno adecuado es algo que no se puede remarcar lo suficiente. Soy de Seúl, la capital de Corea del Sur. Nací en pleno centro. Crecí cerca de pistas de patinaje muy reconocidas, por lo que para mí fue natural empezar a practicar el patinaje de velocidad en pista corta y acabar convirtiéndolo mi profesión. 

"Me he enamorado del patinaje una y otra vez toda mi vida. Llevo más de 20 años patinando, y lo que me ha motivado hasta el día de hoy es aquel momento en el que pisé el hielo por primera vez a los 6 años".

Choi Min-jeong

Me he enamorado del patinaje una y otra vez durante toda mi vida. Llevo más de 20 años patinando, y lo que me ha motivado hasta el día de hoy es aquel momento en el que pisé el hielo por primera vez a los 6 años. Todavía recuerdo claramente cómo intentaba mantener el equilibrio sobre las cuchillas, moviendo con cuidado los pies mientras sentía el viento frío a mi alrededor.

Con la presión de un evento como los Juegos Olímpicos descubres quién te ha influido más en tu vida. En mi caso fue el entrenador de la selección nacional durante la temporada 2018. A los 20 años, competí en mis primeros Juegos Olímpicos en mi propio país. Estaba sometida a una enorme presión mediática y a las expectativas del público. Todo el mundo me decía que tenía que demostrar lo que valía, excepto mi entrenador. Él solo me decía que disfrutara del momento. Aunque fallara, tenía toda mi carrera por delante. Dejar de lado la presión de "triunfar" en esos términos tan rígidos me tranquilizó y me ayudó a competir con una mentalidad más serena. 

Los momentos decisivos sacan a relucir una fuerza que no sabías que tenías. Durante el relevo en el Campeonato Mundial de 2022, nuestro equipo estaba tan por detrás de Canadá y Países Bajos que casi ni salíamos en pantalla. Cuando me tocó correr, me invadió una sensación que no puedo explicar. Recuperé terreno con decisión. Al salir de la última curva, crucé la línea de meta en primer lugar. Vi una imagen en la repetición en la que las patinadoras canadienses y holandesas se tapaban la cara con las manos, incrédulas. Nunca se esperaron esa remontada. Lo imposible se hizo posible. 

Una de las patinadoras de velocidad en pista corta más laureada de su generación, Min-jeong ganó su primer título mundial en 2015 con tan solo 16 años.

Como atleta, cumplir años te baja los humos y te obliga a ponerte nuevas metas. A mí me ocurrió en el World Tour de 2024. Muchas de mis competidoras europeas y norteamericanas habían mejorado significativamente desde que comencé y conocían mis tendencias en las carreras. Ya no era una de las atletas más jóvenes del circuito, pero trabajé duro para mantenerme competitiva física y mentalmente, experimentando con diferentes tácticas de carrera para desarrollar un estilo que fuera verdaderamente mío. Ese año terminé cuarta en la clasificación mundial, pero aun así sentí que había logrado una especie de victoria.

Parte de la fuerza emocional del deporte proviene de saber el impacto que tenemos en nuestras comunidades. Había ganado el oro en Pekín 2022. Doné parte de mis ganancias de esa temporada a un fondo de ayuda para los afectados por el incendio forestal de Uljin. Quería contribuir, aunque fuera con poco, para las personas que estaban pasando por momentos muy difíciles. Me siento muy orgullosa de representar a Corea del Sur. En los momentos importantes para el país, siento la responsabilidad de ofrecer un gran rendimiento como deportista, como sea. 

La oportunidad y la suerte son importantes, pero solo son el punto de partida. Cuando empecé a ganar era muy joven y pensaba que era suerte. Pronto, mis competidoras empezaron a tomarme en serio, y esa presión me hizo más fuerte y me ayudó a creer en mi capacidad y mi preparación. Antes de cada carrera, siempre me pregunto: "¿Me he preparado más que nadie aquí? Si es así, lo único que tengo que hacer es patinar".

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