Amy Montagne: la fuerza que reconduce a Nike hacia el deporte


- 14/5/2026
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Una mañana de miércoles en el mes de febrero, Amy Montagne se pone delante de un pequeño equipo de producción en el edificio Serena Williams del campus Philip H. Knight en Beaverton (Estados Unidos). La presidenta de Nike, con una presencia imponente y segura y vestida de negro, se sube a un escenario provisional mientras el equipo ajusta las luces. Da igual si la cámara está grabando o no. Montagne lo da todo, con simpatía y asertividad, está lista para empezar, aunque se haya levantado bastante antes del amanecer. Cuenta que la energía y la pasión que muestra cada día y cada semana proceden de la dedicación que comparte con los equipos que la han rodeado durante sus más de dos décadas en la empresa: "Teniendo en cuenta mi función, dar lo mejor de mí es imprescindible, porque quiero alcanzar el nivel de la gente que está a mi alrededor".
Montagne se encuentra en la grabación de un mensaje para la reunión del equipo global de Nike en Milán. Comienza agradeciendo a la plantilla de todo el mundo, compuesta por miles de personas, su trabajo antes de los acontecimientos deportivos más importantes del invierno: la Super Bowl, el All-Star Weekend y los Juegos Olímpicos de Invierno. Luego, continúa con palabras motivadoras para el trabajo que todo el personal sabe que queda por delante. Tras el primer ensayo bajo las luces, la persona de maquillaje le retoca la cara con una esponja mientras Amy escucha el feedback. Su entrega (¡han bastado solo dos tomas!) consigue que el equipo rompa en aplausos y ella ríe. "Hoy no es un día normal", promete.
Pero, cuando un día en la vida de la presidenta de la marca deportiva más grande del mundo puede incluir desde una comida con atletas de élite hasta reuniones de liderazgo sobre la estrategia global de la marca o sacarse una foto con Kim Kardashian para su Instagram durante el lanzamiento de NikeSKIMS en Nueva York (con lo que ganó puntos de admiración de cara a sus trillizos adolescentes), quizá lo normal es aceptar que cada día es diferente. Y eso es exactamente lo que le encanta de su trabajo: "Cada día recibes información nueva: a la gente le ha encantado un lanzamiento concreto, una nueva campaña deportiva ha conectado con una comunidad específica, la autenticidad de un atleta ha generado un estilo de vestir completamente nuevo para competir... La energía de esa respuesta inmediata de la gente a la que le apasiona Nike es lo que me inspira", explica. La pregunta que se lleva planteando para guiar cada uno de sus días en las más de dos décadas en la empresa sigue siendo la misma: "¿Cómo conducimos a nuestros equipos y esta marca hacia la grandeza?"

Elliott Hill, presidente y CEO de NIKE, Inc., y Montagne. "Elegí a Amy por su pasión por la marca y su experiencia", dice Hill. "Crea inspiración y aspiraciones".
"Amy es la líder que Nike necesita ahora mismo. Creo que la estructura con la que contamos, el equipo que ha formado y las expectativas que ha generado van a dar claridad a la clientela a la que servimos, lo que dará lugar a otra ola de crecimiento".
Elliott Hill, presidente y CEO de NIKE, Inc.
Cuando Elliott Hill aceptó el puesto de presidente y CEO de NIKE, Inc. en 2024, recuperar las raíces deportivas de la empresa y centrarse en cada atleta eran sus principales prioridades. Nike necesitaba un cambio de rumbo. Tras años de dominancia, la marca ya no era aquel gigante intocable en el sector del deporte, y las marcas advenedizas estaban comiendo terreno al Swoosh. La imagen que antes se tenía de Nike como marca con raíces deportivas que escucha y sirve a la comunidad de atletas se había desdibujado. Encontrar a una persona visionaria para liderar y conseguir restablecer el concepto base de la marca era clave. Para ello, se debía reforzar la relación con la comunidad de atletas (y nos referimos a la definición de Nike de "atletas": cualquier persona que tiene un cuerpo).
Hill necesitaba a alguien en quien confiar para liderar la nueva Sport Offense de la marca Nike, un plan para redefinir la empresa y sus prioridades por deporte, permitiendo a los equipos profundizar en las necesidades de cada atleta en concreto. Su mano derecha no solo debía tener una mente centrada en la estrategia completa, un compromiso con la innovación y habilidad para contar historias emotivas, sino también ser alguien que pudiera usar dichas aptitudes para tomar decisiones razonadas que reforzaran el negocio a largo plazo, activando todos los mecanismos de Nike para conectar con atletas, comunidades deportivas y seguidores de todo el mundo. Hill lo tuvo claro: Amy Montagne.
En los 12 puestos que había ocupado y sus 21 años en la empresa, Montagne se había establecido como un sano equilibrio entre el hemisferio izquierdo del cerebro y el derecho (una mente creativa que también se basa en datos) y había sido una fuerza impulsora del nuevo modelo operativo de Nike que pone el deporte en primer lugar. "Siempre pregunta cómo se conectan las cosas con el deporte, con la comunidad de atletas", cuenta Hill, resumiendo su perfil estratégico. Esto le viene de su inquebrantable compromiso con los beneficios del deporte más allá del juego: en el instituto, por ejemplo, Montagne hizo las pruebas para formar parte del equipo de baloncesto, pero no las superó. En lugar de darse por vencida, redobló la apuesta y se convirtió en la estadística del equipo, un puesto que dio rienda suelta a su talento oculto: ver toda la cancha, identificar las habilidades únicas de cada persona y usar esos datos para conseguir que el equipo fuera mejor.

Montagne y Charles Williams, vicepresidente de Zapatillas, durante una reunión de producto el año pasado. Williams describe a Montagne como una líder "valiente y que empodera".
Montagne es una persona franca. Su estilo de gestión deja claro lo que piensa. Si trabaja contigo, cree en ti. Y es la primera en admitir que espera grandes logros. No obstante, sabe que el éxito solo se consigue dejando a un lado los que crees que son tus límites, y en equipo. A Charles Williams, vicepresidente global de Zapatillas, no le sorprendió ni lo más mínimo el nombramiento de Montagne como presidenta de la marca Nike. Durante años, la ha tenido por una líder "valiente y que empodera". Tan pronto iba a reunirse con Williams en su propia oficina como iba él a la oficina de ella. Un pequeño gesto con una gran onda expansiva. Según Williams, no solo muestra respeto por su tiempo, sino que también es una oportunidad para que el personal de menor antigüedad pueda hablar cara a cara con ella. Hill la compara con una entrenadora y destaca todas las relaciones que ha cultivado a lo largo de su trayectoria en Nike. "Gracias al nivel de claridad y responsabilidad de Amy, crea confianza en el equipo y, a continuación, viene el liderazgo", explica.
Una vez, su equipo le dijo que, si bien ella tenía expectativas altísimas, ellos sabían que Montagne tenía ese mismo objetivo para sí misma, antes que nadie. "Fue uno de esos momentos en los que sentí que me entendían completamente", cuenta. Y ese enfoque ha derivado en una lealtad sincera entre Montagne y sus equipos: ella les da las herramientas, la orientación y el espacio para destacar y, a cambio, ellos dan lo mejor de sí mismos.

Amy y Maricruz Rodriguez, una EKIN que vive en Los Ángeles, hablan sobre cómo movernos más rápido, atender mejor a la clientela y estrechar su relación con el deporte y con Nike.
"Teniendo en cuenta mi función, dar lo mejor de mí es imprescindible, porque quiero alcanzar el nivel de la gente que está a mi alrededor".
Amy Montagne, presidenta de Nike
Montagne siempre tiene presente el historial de logros de Nike: le hace mucha ilusión que todo el mundo a su alrededor sea consciente de que hay que estar a la altura. "Cada producto, cada historia que contamos y cada ejecución de mercado está ligada a una excelencia absoluta", explica. ¿Cómo lo consigue? Haciendo preguntas sinceras: ¿el producto cumple con nuestras expectativas, con lo que sabemos que puede hacer esta empresa? ¿Es esta la mejor manera de contar la historia? ¿La ejecución es la más premium y sostenible que podemos lograr? ¿Lo hemos dado absolutamente todo?
Si esta filosofía parece demasiado ambiciosa, no es casualidad. Y es lo que la hace perfecta para el trabajo. "Amy es la líder que Nike necesita ahora mismo. Creo que la estructura con la que contamos, el equipo que ha formado y las expectativas que ha generado van a dar claridad a la clientela a la que servimos, lo que dará lugar a otra ola de crecimiento", señala Hill.

En los 12 puestos que había ocupado y sus 21 años en la empresa, Montagne se había establecido como un sano equilibrio entre el hemisferio izquierdo del cerebro y el derecho.
"He visto cómo, en los últimos años, se ha convertido en una líder diferente, más valiente y un poco más vulnerable, y creo que esta evolución de su liderazgo la va a llevar lejos".
Janet Hayes, CEO de Crate & Barrel y vieja amiga de Montagne
Hasta hace poco, Montagne no se dejaba conocer por completo en el trabajo. Al principio de su carrera, cuando trabajaba en la sede de The Gap en San Francisco, se la conocía por dejar fuera de la empresa su vida personal. Una cosa era el trabajo y otra la esfera privada, y nunca se mezclaban. "Tiene la capacidad de separar las cosas para poder superar las adversidades", cuenta Janet Hayes, una de sus antiguas compañeras, amiga desde hace años y actualmente CEO de Crate & Barrel. Sin embargo, esto implicaba que a la gente le costara conocerla. "He visto cómo, en los últimos años, se ha convertido en una líder diferente, más valiente y un poco más vulnerable, y creo que esta evolución de su liderazgo la va a llevar lejos", apunta Hayes.
Para Montagne, el trauma compartido de la pandemia iluminó un nuevo enfoque de gestión. Por primera vez en su carrera, todas las personas que conocía estaban pasando por lo mismo. Dado que no había ningún motivo para fingir que no ocurría nada, ¿por qué no encararlo de frente? Esa comodidad le permitió mostrar más su vida personal en el trabajo; no como proselitista, sino como persona. "Soy quien soy por las experiencias que he vivido", dice. Ser madre tarde, atravesar un difícil proceso de FIV, dar a luz a trillizos cuando pensaba que solo tendría un bebé y estar demasiado acostumbrada al dolor y la pérdida de familiares son experiencias reales imprescindibles para entender tanto a Montagne como su estilo de gestión o sus hábitos laborales. "Todos pasamos por momentos así y encontramos las maneras adecuadas de unir la vida personal y la profesional para mostrar nuestro verdadero yo y ayudar a los demás a hacerlo", cuenta.
Ver la vulnerabilidad y sinceridad en el trabajo de una líder como Montagne ha permitido a otras personas hacer lo mismo. "Es auténtica. La necesitamos en esta organización, porque enseña a la gente que puede mostrarse tal cual es", explica Williams.

"Soy quien soy por las experiencias que he vivido. Todos pasamos por momentos así y encontramos las maneras adecuadas de unir la vida personal y la profesional para mostrar nuestro verdadero yo y ayudar a los demás a hacerlo".
Amy Montagne, presidenta de Nike
Montagne es pura energía en Nike; tiene un entusiasmo palpable por el trabajo, un aura que resuena a su alrededor. Ahora, con esta función, culmina la dedicación constante que ha mostrado a lo largo de su carrera, empezando por lo que la inspiró mientras trabajaba en retail en su época del instituto en Arizona: la curiosidad por el consumidor. Ya entonces le fascinaban los hábitos de compra: ¿Qué le gusta a la gente? ¿Por qué compra lo que compra? ¿Cómo marcan la diferencia el ajuste, el color o el estilo? Aquel deseo de entender tiene tanto sentido para Montagne ahora como lo tenía entonces. "En una empresa grande con ingresos de miles de millones de dólares, todo está claro cuando analizas a la clientela y sus percepciones", dice. "Nike puede parecer enorme, pero, en realidad, somos propietarios de tiendas".
Estudió en el Retail Management Institute de la Universidad de Santa Clara, donde esa curiosidad se convirtió en un futuro laboral sostenible: comprar en una tienda era un trabajo de verdad. "¡Y ahí empezó todo!", exclama. El camino se abrió ante ella, como una señal. Completó el grado en Comunicación, gracias al cual pulió las habilidades para contar historias que ahora transmiten el mensaje más simple y potente de Nike: el deporte puede cambiar el mundo. Es un hecho que Montagne ha visto una y otra vez, tanto cuando sus hijos empiezan con una habilidad nueva y la mejoran como cuando participa en grandes momentos, como la Super Bowl o la World Cup. "Hoy en día, el mundo presenta un sinfín de retos y cambios, y el deporte une y acerca a las personas", señala Montagne.

"Hoy en día, el mundo presenta un sinfín de retos y cambios, y el deporte une y acerca a las personas", señala Montagne.
Tras graduarse, se formó como encargada de compras en la sede de Walmart y aceptó un puesto como analista de asignación en Gap Inc., lo que le suponía trabajar 11 horas diarias y cruzar corriendo el puente Golden Gate, al mismo tiempo que entrenaba para maratones con sus amistades. Ahora practica otros deportes (es fácil encontrarla en una clase de pilates o de ciclo), pero su tenacidad y trabajo por la excelencia se mantienen. Su marido, Pete, que trabajó como category manager en Nike, dice que nunca ha conocido a nadie que se esfuerce tanto como ella. (los unió el destino: aunque estudiaron en la misma universidad, se conocieron después de graduarse, cuando Pete trabajaba en Nike y Amy acababa de empezar). Ante todo, según Pete, Amy es inteligente y perspicaz, y está muy preparada. Aunque no siempre lo ha tenido fácil; Pete cuenta que se ha tenido que enfrentar a un buen número de comentarios despectivos y en muchas ocasiones ha sido la única mujer en la sala. "Algo que la diferencia es su cultura de inclusividad: se preocupa por su equipo, por guiarlo y por ayudarle a ascender en su carrera".

En el escritorio de su oficina, situada en la quinta planta del edificio Sebastian Coe, tiene una copia enorme del cartel "If You Let Me Play" de 1996, lo que evidencia su pasión y su compromiso por apoyar a las mujeres. Trabajar con atletas de élite, como A'ja Wilson, Caitlin Clark, y JuJu Watkins, es una de las partes más gratificantes de su trabajo, que, según ella misma describe, consiste en hacer todo lo que puede para demostrarles apoyo y que queremos aprender, escucharlas y acompañarlas en el punto en el que se encuentren y mantenernos a su lado hasta que alcancen el éxito. No se trata de cumplir las expectativas que el mundo tiene de Nike. "Se trata de dar mucho más que eso, lo que sabemos que merece la comunidad de atletas", dice.
Cuando en mayo de 2025 Montagne asumió su función actual, se fue de retiro con su equipo para definir una estrategia clara para la marca Nike. Reconocieron que la empresa siempre estaría ligada al deporte, pero la evolución debía partir del liderazgo de la comunidad de atletas Nike. "No compiten para parecerse a nadie", explica. "Quieren mejorar, ser más veloces y más fuertes, y tener más estilo. Rompen con lo establecido para ser mejores, y eso es lo que también queremos hacer en Nike".

Montagne graba un vídeo para la reunión de todo el personal en los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán.
Para Montagne, eso significa coger la estrategia Sport Offense de Nike (mediante la cual se definen más de una docena de objetivos deportivos y se crean equipos para cumplirlos) y nutrir las culturas deportivas, del running al fútbol y el baloncesto, pasando por el golf, el tenis, el entrenamiento y mucho más. Cada una de ellas tiene su propia personalidad, energía y matices, así como, su propia estética, y esto último es esencial para Nike. Por ejemplo, el look del running, según Montagne, es estilo para atletas de élite y del día a día. Menciona a Sha'Carri Richardson, que no corre rápido ni bate récords a pesar de sus uñas largas y pestañas postizas, sino gracias a ellas, porque le permiten ser ella misma. Montagne nos aconseja mostrarnos tal cual somos para rendir al máximo. Esta filosofía se puede aplicar a cualquier deporte. "Fíjate en el relanzamiento de la marca ACG en los Juegos Olímpicos de Invierno", señala. "La marca cuenta con un legado consolidado en el aire libre y con innovación, así como con productos que transmiten un estilo épico y único".
La entrevista se acerca a su fin y Montagne está sentada en su oficina de la quinta planta, pensando en la continuación de la jornada: reuniones, presentaciones, preparativos. Se puede apreciar cómo trabaja su mente, igual que aquella estadística del instituto. La cancha es más grande, pero su diligencia no ha cambiado. Vigilante, observa las jugadas de sus equipos y anota lo que debe ocurrir a continuación para que todo el mundo, y la marca, sean mejores. Sin duda alguna, el hilo conductor será el deporte. Para saber cuál será el siguiente paso de Nike, debemos identificar dónde está la energía tras el deporte y la comunidad de atletas. Allá donde la encontremos, veremos a Nike apoyando, escuchando y aprendiendo. Y compitiendo con pasión como nadie más sabe.