Esto es lo que necesitas para correr 547 kilómetros en el desierto


- 2/6/2026
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Son las 4 a. m. del 3 de abril y estamos en la línea de salida de The Speed Project en el muelle de Santa Mónica, California. La madrugada es fresca y corre una brisa ligera, pero durante este recorrido de 547 kilómetros, que atraviesa el desierto de Mojave y termina bajo el letrero de "Welcome to Las Vegas" justo al sur del Strip, las temperaturas pueden superar los 37 °C durante la tarde.
The Speed Project no es una carrera común y corriente. Es una carrera de relevos clandestina, donde no hay reglas, ni ruta oficial, ni espectadores, ni trofeo. Cada equipo contrata a su propio personal de apoyo. Es, literalmente, una lucha entre runners y el camino desierto.
Las duras condiciones de esta travesía de varios días a través del desierto bastan para ahuyentar al runner ocasional, pero no intimidaron al Recess Run Club: un equipo de ocho integrantes perteneciente a un grupo de runners de Brooklyn, Nueva York, el cual ha crecido a más de 300 miembros desde su fundación en 2022. Además de su intensa motivación y su entrenamiento constante, el equipo tenía otra herramienta a su disposición: la playera Radical AirFlow de Nike. Esta última innovación de la marca en cuanto a materiales ya está disponible para todos los runners. Imagina esta playera como una unidad de aire acondicionado personal. El material está diseñado para maximizar los mecanismos naturales de enfriamiento del cuerpo, aprovechando el aire alrededor de la persona en movimiento para ayudarla a mantenerse fresca y en marcha.
Y eso fue justo lo que hizo Recess, hasta llegar al Strip de Las Vegas. "Cruzar de California a Las Vegas corriendo fue una experiencia mágica y espiritual", señala Sérgio Santos, fundador del Recess Run Club. "En algunos momentos, no estaba seguro de si lo lograríamos. Al cruzar la meta sentí la satisfacción de que sí, lo habíamos logrado".
Aquí está el relato de su aventura.

Cada runner del Recess Run Club corrió en promedio 80 kilómetros, aunque algunos integrantes llegaron a correr hasta 100 kilómetros durante la carrera de relevos de 48 horas.

La vida en la van representó su propio desafío físico. El equipo se alimentó con carne seca, plátanos, pan hawaiano y geles energéticos en abundancia, mientras se turnaban para dormir siestas rápidas de dos horas en la cama de la van.

"The Speed Project fue mi primera carrera de relevos. Me recordó por qué me encanta correr: para sentirme libre y por el simple placer de correr. Se trata de hacer comunidad y de trabajar en equipo para lograr un objetivo común".
Lemwhir Valette, integrante del Recess Run Club.

"La playera Radical AirFlow se sentía ligera, casi vaporosa", dice Manushka Magloire del Recess Run Club. "Es como si el aire atravesara la tela más rápido que lo que tarda el sudor en formarse".

"La parte más difícil fue correr durante la noche cuando tu cuerpo te pide dormir, descansar, lo que sea menos correr", comenta Lemwhir Valette, quien durmió aproximadamente seis horas de las 48 que dura el evento.

Después de ponerse el sol, las temperaturas descendieron hasta cerca de los cero grados centígrados. "Me da frío con facilidad, así que usé tres capas en la noche, incluida mi playera Radical AirFlow, y no me sentí pegajosa ni sudada", dice Manushka Magloire.

"Este no es un reto fácil para la mayoría de las personas", opina Manushka Magloire. "Te das cuenta exactamente de quién eres y de qué eres capaz, y ves esas mismas cualidades reflejadas en los demás".

The Speed Project exige que te concentres y mires hacia tu interior, señala el equipo, que al momento de tomarse esta foto había corrido unos 240 de los 547 kilómetros de la carrera en el desierto.
"Competir con un equipo es algo especial porque creas lazos para toda la vida. Dependes de los demás, así que no quieres decepcionarte a ti mismo, pero sobre todo no quieres decepcionar a tu equipo".
Sérgio Santos, fundador del Recess Run Club

A medio camino, la mayoría de los integrantes del equipo dijo que jamás repetiría una locura como esta. Sin embargo, al llegar a la meta en Las Vegas el sentimiento había cambiado: la alegría y el orgullo los dejaron con ganas de ver de qué más eran capaces.