Skaters, navegantes y atletas de clase mundial: los tenis que los unen a todos


- 24/8/2026
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Mira de cerca la parte delantera de unos Jack Purcell y notarás un pequeño detalle que los distingue. A diferencia de su hermano mayor, los Chuck Taylor, definidos por su característica punta blanca, los JP llevan una franja de color: una fina pieza de goma incrustada en la punta. Acércate y verás que sus extremos se curvan hacia arriba para revelar algo inesperado: una sonrisa traviesa.
Es un guiño al hombre que diseñó los tenis, Jack Purcell, un jugador y campeón mundial de bádminton conocido por casi todos por su característica sonrisa.
Unos tenis que la mayoría conoce sin saber que los conoce, los Jack Purcell son el segundo ícono más antiguo de Converse, más discretos que su famoso hermano, pero igual de atemporales. Desde 1933, han pasado por casi un siglo de reinvención: de las canchas de bádminton a los clubes de campo, de los sets de Hollywood al grunge y la cultura del skateboarding, mientras cada generación encontraba su propio significado en la inconfundible sonrisa de estos tenis.
Ahora, una vez más, los tenis que nunca encajaron del todo en una sola categoría estrenan una nueva imagen. Son el segundo modelo del programa First String de Converse, después de los Chuck Taylor en 2025, y recuperan detalles de toda su extensa historia para reinterpretarlos desde una perspectiva contemporánea de lujo discreto, dando protagonismo a los materiales premium y a la confección de primera calidad.
El nuevo modelo ya ha llegado a los pies de una nueva generación de referentes de estilo, incluido el campeón del Abierto de Italia en mayo pasado, Jannik Sinner, quien mostró un par exclusivo hecho a mano después de su victoria, una primera muestra del rumbo que tomarán estos tenis de 90 años.
El hombre detrás de la sonrisa
La historia de los Jack Purcell no comenzó con los tenis. Antes de la punta sonriente, estaba el hombre sonriente: un jugador de bádminton oriundo de Guelph, Ontario, coronado campeón mundial y conocido por su sonrisa abierta y contagiosa.
Antes de que existieran los contratos de patrocinio millonarios, los mejores atletas tenían que buscar diferentes formas de ganarse la vida, incluso los más destacados del mundo. Para pagar sus cuentas, Purcell consiguió un trabajo en el área de promociones de la empresa de artículos deportivos A.G. Spalding, donde le asignaron un proyecto para estudiar el caucho utilizado en el centro de las pelotas de golf. Gracias a este trabajo, entró en contacto con B.F. Goodrich Company.

"No quería limitarse a prestar su nombre. Era el mejor jugador de bádminton del mundo y tenía ideas muy concretas sobre cómo debían diseñarse los Jack Purcell".
Sam Smallidge, archivista de Converse
En aquel entonces, el fabricante de neumáticos producía tenis de lona para cancha y buscaba expandir su negocio de deportes de raqueta. En Purcell, Goodrich vio la oportunidad de poner el nombre de un campeón mundial de bádminton en uno de sus tenis y le propuso crear un modelo exclusivo. Pero Purcell quería más.
"No quería limitarse a prestar su nombre", explica Sam Smallidge, archivista de Converse. "Era el mejor jugador de bádminton del mundo y tenía ideas muy concretas sobre cómo debían diseñarse los Jack Purcell".

Jack Purcell en 1931, en el Campeonato de Bádminton All England, celebrado en el Royal Horticultural Hall de Westminster.
"No muchos tenis para deportistas profesionales conservan un nivel de identidad tan ligado a su creador original".
Matthew Sleep, director global de Diseño de Converse
Purcell decía que los tenis comunes con suela de goma no estaban hechos para jugar. Eran demasiado rígidos o demasiado frágiles; no podían soportar un deporte que exige movimientos rápidos de pies y seguridad al pisar. Purcell quería unos tenis lo suficientemente cómodos y flexibles para el juego competitivo, pero también lo bastante resistentes para soportarlo.
Los primeros Jack Purcell se crearon a partir de la visión de su homónimo: unos tenis funcionales para cancha diseñados para el bádminton competitivo. El rendimiento no era lo único que distinguía a los primeros Jack. En la parte delantera estaba la ahora famosa sonrisa, un detalle de la personalidad de Purcell cosido en los tenis que llevaban su nombre.
"No muchos tenis para deportistas profesionales conservan un nivel de identidad tan ligado a su creador original", dice Matthew Sleep, director global de Diseño de Converse.

Un anuncio de los Jack Purcell de 1965.
Unos tenis con muchas vidas
Los tenis rápidamente se ganaron adeptos dentro del mundo del bádminton. Como auténticos tenis de alto rendimiento, su perfil bajo y su punta reforzada los mantenían ágiles pero resistentes sobre superficies duras. Pero ahí no terminó la historia. Pronto, los Jack Purcell comenzaron a aparecer en las canchas de tenis y squash, donde las mismas características que los hacían efectivos para el bádminton demostraron ser útiles en una variedad de deportes.
"Si funciona bien en una cancha, también puede adaptarse a distintos deportes de raqueta", explica Smallidge.
Para la década de 1950, B.F. Goodrich había ampliado la línea más allá de las canchas con versiones para golf, navegación y vela. "Realmente se había convertido en una marca para el día a día", afirma Smallidge. "Ya fuera para navegar en yate o jugar bádminton, comenzó a asociarse con estas actividades propias de los clubes de campo que atraían a clientes de alto nivel".

Unos Jack Purcell vintage de la colección de archivo de Converse.
Desde ese momento, el salto de los tenis a la cultura popular se aceleró. En 1955, el fotógrafo de celebridades Phil Stern fotografió a James Dean con los tenis de lona durante el rodaje de Ellos y ellas. Con el tiempo, aquellas fotografías icónicas formarían parte de la publicidad de Converse, décadas después, consolidando aún más el lugar de los tenis en el lenguaje visual del estilo cool de mediados del siglo XX.
A medida que se abrían paso en más ámbitos de la vida estadounidense, los Jack Purcell se convirtieron en un básico del estilo casual de Hollywood y de la posguerra, usados por estrellas como Elvis Presley, George Harrison y Steve McQueen.
La combinación de estilo y funcionalidad también los convirtió en una opción natural para el uso diario.
"Si eras un padre que mandaba a su hijo a la escuela, necesitabas ponerle algo que fuera ligeramente deportivo, pero que también pudiera acompañarlo durante el resto del día", explica Smallidge. "Por lo general, los tenis de lona cumplían con ese propósito".
Un nuevo capítulo
En 1972, Converse adquirió la línea Jack Purcell de B.F. Goodrich, dando paso a una nueva era para los tenis. Los primeros anuncios recurrieron a la estética de los autos deportivos de aquella década, dándoles a los Jack Purcell un aire elegante y aspiracional. Para cuando terminó la década, ese estilo se había definido aún más.
"Al entrar en los años 80, esta influencia náutica de Nueva Inglaterra llegó a formar parte de la identidad de los tenis", dice Sleep. "Un estilo muy limpio, de la Ivy League y tradicional. Les dio a los Jack Purcell un cierto aire de pompa y elegancia que los elevó por encima de otros tenis".

La imagen refinada de los tenis se mantuvo hasta los años 90, cuando encontraron un público inesperado entre los skaters y la contracultura.
"La música grunge es una de las principales razones por las que los Jack llegaron al mundo del skateboarding", explica Sleep. Sleep cuenta que cantantes como Kurt Cobain fueron fotografiados usando los tenis, y que bandas como Nirvana contribuyeron a que el producto se adoptara de manera más amplia en la cultura.
"La música grunge es una de las principales razones por las que los Jack llegaron al mundo del skateboarding. Eso es lo que hacen estas contraculturas. Toman algo que fue pensado para un propósito distinto y le dan deliberadamente un nuevo significado".
Matthew Sleep, director global de Diseño de Converse
La yuxtaposición entre el look universitario refinado y la estética punk y grunge fue precisamente lo que hizo que los tenis estuvieran tan preparados para ser reinterpretados: lo que Sleep llama el "punto máximo de la contracultura".
"Eso es lo que hacen estas contraculturas. Esa es la mayor subversión", afirma Sleep. "Toman algo que fue pensado para un propósito distinto y le dan deliberadamente un nuevo significado. Ya no es ese tipo con pantalones chinos con un solo pliegue en el centro, camisa abotonada y metida por dentro. Ahora se combina con esa camisa de franela a cuadros rota, piel de leopardo y unos lentes estrafalarios. Esa es la raíz de lo que llamamos moda urbana. Tomar algo que no está pensado para ese uso y colocarlo deliberadamente en otra perspectiva".

Los skaters se sintieron atraídos por los JP por su estilo, pero también porque la misma construcción que les daba rendimiento en la cancha de bádminton ofrecía beneficios de desempeño sobre una patineta.
"En el bádminton, estás constantemente sobre el antepié. Tienes una doble punta que refuerza esa zona", explica Sleep. "Lo mismo ocurre en el skateboarding. La mayor parte del desgaste al hacer trucos se produce en el empeine o en la zona del antepié".
La sonrisa continúa
Noventa años después, los Jack Purcell se reconstruyen desde cero, no como un simple regreso al pasado, sino como una combinación de todo lo que han sido. La edición premium First String está programada para lanzarse a nivel mundial el 3 de septiembre por $250, seguida de un lanzamiento general en 2027 con un precio clásico de $90.
"Se trata de seleccionar lo mejor de todas las épocas", dice Sleep. "No es una década específica ni un año específico". La nueva versión lleva ese enfoque también a los materiales, con cuero premium proveniente de Montebelluna, Italia, un lugar con una larga tradición en la fabricación de artículos de lujo. Los materiales y la confección le dan a la nueva silueta una expresión más suave y refinada sin perder la sencillez que siempre la ha definido.

"¿Cuántos productos, no solo tenis, expresan emociones incluso cuando existen en su forma más sencilla y simple? Los Jack Purcell tienen una capacidad única para hacerlo".
Matthew Sleep, director global de Diseño de Converse

Para Sleep, el atractivo va más allá de los materiales y llega al legado de los tenis.
"¿Cuántos productos, no solo tenis, expresan emociones incluso cuando existen en su forma más sencilla y simple? Los Jack Purcell tienen una capacidad única para hacerlo".
La emoción surge de todo lo que se ha acumulado alrededor de los tenis a lo largo de los años: los atletas que los usaron, las celebridades que los hicieron visibles y las subculturas que les dieron nuevos significados.
"Es una historia compartida", dice Sleep. "Esa es la belleza de estas cosas. Y por eso sigo aquí, en Converse, y quiero trabajar en esto. Es una increíble forma de trascender épocas y estilos".