Campaña intensiva: cómo Nike conquistó el básquetbol universitario

  • 6/4/2026
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El básquetbol no ha visto una década igual a la de los años 80. Con una constelación de estrellas y amargas rivalidades tanto en los juegos profesionales como en los universitarios, la curva de crecimiento del deporte no se había visto tan marcada, y puede que no se vea así otra vez.

En algunos aspectos, Nike se subió a la revolución del balón naranja. En otros, era el Swoosh el que estaba al frente, impulsando el dinero y la fama que alimentaban el deporte y, a veces, sufriendo los efectos resultantes.

Pero antes de los tenis exclusivos, antes de las categorías de miles de millones de dólares, antes de que el básquetbol se hiciera parte central de la identidad de Nike, había un punto de apoyo por asegurar.

Todo empezó en las instalaciones deportivas de las universidades de EE. UU.

En marzo de 1979, el partido por el campeonato de la NCAA entre los Indiana State de Larry Bird y los Michigan State de Magic Johnson cautivó al país. Sigue siendo el partido de básquetbol universitario con el mayor rating televisivo de la historia. Un año después, ESPN empezó transmisiones con una abundante programación de básquetbol universitario. Para 1985, el torneo de la NCAA se expandió a 64 equipos y

el básquetbol universitario de EE. UU. dejó de ser regional. Se transmitía por televisión, expandiéndose y cautivando al país.

Nike ya estaba en movimiento.

Introducción a la universidad

Nike empezó a involucrarse en el básquetbol universitario a finales de los años 70 con la ayuda de un personaje llamado Sonny.

Para entonces, ya la empresa empezaba a incursionar en la NBA. Sin embargo, salvo por la Universidad de Oregón, había ignorado en su mayoría el deporte universitario. Eso cambió en el verano de 1977, cuando John Paul "Sonny" Vaccaro se reunió con Rob Strasser, Phil Knight y otros más para presentar un tenis de básquetbol tipo sandalia.

La idea del tenis fue un fiasco, pero Vaccaro tenía una idea que sí prevalecería.

Antes de los tenis exclusivos, antes de las categorías de miles de millones de dólares, antes de que el básquetbol se hiciera parte central de la identidad de Nike, había un punto de apoyo por asegurar.

La estrategia de Vaccaro: crear conexiones. Mediante el torneo de preparatoria Dapper Dan, que había estado realizando en Pittsburgh desde 1965 (básicamente el primer despliegue de atletas All-Star nacional), construyó una red con múltiples entrenadores.

Además, el sector universitario está listo para despegar. Entre principios y mediados de los años 70, solo un puñado de entrenadores de élite recibían una paga. A otros pocos se les pagaba honorarios por hacer exposiciones. Converse había enviado a John Thompson de Georgetown a Italia en 1977 para impartir un taller. Sin embargo, la mayoría de los entrenadores que tenían acuerdos sobre tenis no recibían mucho más que productos con descuento.

Nike vio una oportunidad. Las reglas de la NCAA prohibían que las empresas hicieran pagos a los jugadores, pero con los entrenadores no había restricciones. Se podía darles productos, forjar relaciones y ganarse su lealtad.

El entrenador George Raveling dirigiendo a Iowa en 1983

"Tan solo la idea de que alguien me fuera a dar dinero y mercancía gratis era un paso adelante revolucionario".

George Raveling, entrenador de Iowa

Con esa filosofía en mente, todo avanzó rápido. Para noviembre de 1978, Nike tenía 17 universidades de su lado. Para 1980, ya eran 71.

Lo que empezó como un riesgo empezaba a verse como una apuesta segura. Sin embargo, los contratos eran solo el primer paso. El crecimiento dio a Nike alcance, pero seguía necesitando obtener credibilidad.

El laboratorio

Ningún programa encapsulaba la escena del básquetbol universitario de los 80 y la creciente presencia de Nike en ella como con los Georgetown Hoyas, bajo la batuta del entrenador en jefe John Thompson, cuyo programa se convirtió en una de las fuerzas más formidables del deporte.

Los Nike Terminator High de 1985 en las combinaciones de colores "Georgetown" y "UNLV"

Como universidad insignia no oficial de Nike, los Georgetown llegaron al torneo Final Four en 1982, 1984 y 1985, y ganaron el campeonato nacional en 1984, además de conseguir cinco títulos de la temporada regular de la Conferencia Big East en esa década.

Thompson conoció a Phil Knight en agosto de 1980 durante una visita a Nike. "El espíritu de equipo demostrado por su personal es impresionante", le escribió poco después a Knight. Tras una discusión con un amigo cercano en Converse, Thompson firmó contrato con Nike y la relación se consolidó rápidamente.

"Lo que debías saber sobre Phil es que evitaba tener problemas con ciertas personas”, señaló Ron Hill, quien estuvo a cargo del programa de básquetbol a mediados de los años 80. "Cuando John Thompson empezaba a ladrar, Phil no quería estarlo escuchando. 'Dale lo que pide'. A veces pasaba, no siempre".

Georgetown se convirtió en una especie de laboratorio de pruebas para las ideas de Nike.

Pensemos en los Legend, lanzados en 1982. Eran de de cuero grueso y resistente que tardaba tiempo en amoldarse, pero eventualmente se volvían muy cómodos. La suela y el forro tenían color, la punta tenía perforaciones, contaban con un punto de flexión en las agujetas y un gancho atrás. Pequeños toques que eran muy distintivos entonces.

"Los Legend eran los tenis emblema cuando entré a la empresa", asegura Mike Caster, gerente de marketing de básquetbol de Nike a mediados de los años 80. "Recuerdo que todo el mundo los usaba al jugar. Eran unos fabulosos tenis de básquetbol".

Póster de Nike "Join the Force" donde aparece el entrenador de la Universidad de Georgetown, John Thompson, lanzado en 1986

"El espíritu de equipo demostrado por su personal es impresionante".

John Thompson, entrenador de los Georgetown Hoyas, en una carta a Phil Knight

Los Hoyas de Thompson eran totalmente leales a los Legend. Por eso, cuando los ejecutivos de Nike le sugirieron que se cambiaran a los Air Force, con cuero más suave, o a los Dunk, que estaban por lanzar, Thomson se negó. No solo prefería el material más grueso, sino que, además, quería que Georgetown se destacara. Para él, usar los mismos tenis que otra docena de programas era inaceptable.

"Dijo: 'En primer lugar, no voy a usar los mismos tenis que los demás; en segundo lugar, a mí me gustan así como están'", recuerda Hill.

Para entonces, los Legend se habían descontinuado y el nombre ya no estaba disponible. Entonces, el diseñador Mike Aveni modificó ligeramente el modelo, le agregó una talonera con la inscripción "NIKE" y creó lo que se convertiría en los Terminator. La versión exclusiva para jugadores del equipo de Georgetown llevaba impreso "HOYAS" en la parte posterior, lo que le ahorró a la universidad los derechos de licencia y reforzaba la identidad que Thompson reclamaba.

La colaboración pronto se extendió más allá de los tenis. En 1983, Thompson hizo que Patrick Ewing llevara una playera interior Nike con una imagen de los Legend en las mangas durante un partido contra Virginia, que se transmitió por televisión a todo el país. La NCAA se opuso, prohibiendo lo que consideraba publicidad "gratuita" en la cancha.

El mensaje era claro:

Nike no solo era proveedor de productos. Participaba en uno de los programas de básquetbol más prestigiosos, probaba ideas, respondía a las necesidades de un entrenador poderoso y generaba confianza en la escena nacional.

Sé fiel a tu universidad

Georgetown ayudó a Nike a obtener credibilidad, pero fue el torneo March Madness el que llevó a la empresa a alturas insospechadas.

En el torneo Final Four de 1985, los líderes de Nike, Rob Strasser y Jack Joyce, junto con miembros del equipo de nuevos productos, reconocieron la pasión universitaria. Estudiantes y fans se formaban toda la noche para ver los partidos. Los colores representativos de las universidades dominaban los estadios. La alianza no solo se veía, sino que se escuchaba y se constituía como pertenencia a una tribu.

El anuncio "Be True to Your School" de 1986 muestra los Nike Dunk como elemento central del programa College Colors de Nike, su primer intento de integrar los colores en los tenis de básquetbol.

Se dieron cuenta de que iba mucho más allá que una simple colocación de producto. Si Nike creaba tenis con los colores de estos programas, los fans podrían usarlos como símbolo de identidad.

El éxito de los Air Jordan 1 y los pants Jordan para jugadores ya sugería que los clientes adoptarían los colores llamativos. Solo trasladaron esta idea al deporte universitario.

Así nació el programa College Colors.

Ideado por Strasser, Joyce y un pequeño equipo interno que incluía al director creativo Peter Moore y a Mary Bodecker McGoldrick, el programa incluía tenis, ropa, bolsas y mochilas en paletas de colores coordinadas de distintas universidades. Comenzó como parte de la campaña de ventas "Guns of August" en junio de 1985 y prometía entregar muestras en agosto con una instrucción sencilla: "Be True to Your School".

Boceto original de la campaña "Be True to Your School"

Doce universidades afianzaron el primer lanzamiento: UNLV, Arizona, Iowa, Purdue, Michigan, St. John's, NC State, Georgia, Maryland, Syracuse, Georgetown y Kentucky.

La pieza central eran los tenis de básquetbol de perfil alto diseñadas originalmente por Moore. Inicialmente se llamaban "College Color High", pero el veterano de Nike, Brad Johnson, las describió más tarde como "una mezcla de diferentes tenis", un método de diseño común en ese entonces. La suela exterior era similar a la de los Air Jordan 1 y los Big Nike. La parte superior se inspiró en modelos muy conocidos. Además, usaban la misma horma que los Legend, considerada como una de las de mejor ajuste de Nike para el básquetbol.

Eventualmente, se dio a los tenis un nombre que hacía referencia a ese legado:

los Dunk.

Tenis Nike Dunk de 1986 con los colores de Syracuse, Iowa y la UNLV.

College Colors revolucionó el mercado de los tenis de básquetbol, ya que anteriormente eran blancos con muy poco color. Por primera vez, los estudiantes podían vestirse de pies a cabeza con los colores de su universidad, en el campus, en las residencias estudiantiles y en los estadios abarrotados durante el torneo March Madness.

En el sector minorista, los Dunk tuvieron un éxito moderado al principio. Sin embargo, tras el lanzamiento de los Air Jordan 1, el mercado se llenó de colores. Algo había cambiado a nivel cultural. Nike no solo se había aliado con jugadores y entrenadores, sino también con todos los fans.

Esto hizo que la conquista del básquetbol universitario pasara de la teoría a la práctica. Era visible en todo el país, en los pies de la gente: en azul y naranja, en rojo y blanco, en azul marino y gris.

La campaña de ventas College Colors de Nike también incluía ropa, lo que permitía a los fans mostrar su orgullo de pies a cabeza.

La importancia de "March Madness"

Esta visibilidad se hizo aún más evidente a medida que avanzó la década de los 80.

Las universidades de la alianza con Nike se fueron abriendo camino progresivamente en el torneo de la NCAA. Para 1985, ya era innegable: todos los equipos de la Final Four (Villanova, Georgetown, St. John's y Memphis State) vestían Nike.

Anuncio de 1985 que muestra los Airship High y los Terminator High.

El torneo se había convertido en el campeonato nacional de básquetbol universitario más importante, y Nike estaba por todas partes.

En ese momento, se dice que Phil Knight preguntó cuánto costaría firmar contratos con todos los programas más importantes del país. Aunque esto nunca se implementó, demuestra el gran avance que la empresa había logrado en menos de 10 años.

La publicidad generada por el torneo March Madness no solo hizo que aumentaran las ventas de tenis, sino que reforzó la percepción de la marca. El básquetbol universitario se había convertido en un espectáculo nacional, que se transmitía directamente a los hogares de todo el país, y Nike estaba involucrado en los programas de más alto perfil.

La estrategia de 1977 de forjar y fortalecer las relaciones con los entrenadores, ya no era mera especulación. Se desarrolló ante las audiencias de todo el país.

La hermandad de entrenadores

Las relaciones que impulsaron este auge iban más allá de los contratos.

Cada otoño, Phil Knight recibía innumerables cartas de ciudades universitarias de todo el país, escritas a mano y con el membrete de la universidad correspondiente, donde agradecían a Nike el viaje del verano y elogiaban a la empresa.



Viaje de entrenadores a China en 1982, liderado por Lute Olson, Rollie Massimino y Don Casey.

"La empresa Nike es simplemente increíble", escribió George Blaney de la universidad Holy Cross. "No solo es proactiva, joven y dinámica, sino que realmente le interesan las personas. Eso me gusta".

Estas cartas llegaron después del viaje anual de Nike con entrenadores universitarios que, aunque oficialmente trataba sobre la evaluación de productos, tenía un alcance más profundo. Los entrenadores se reunían con el equipo de diseño, hablaban sobre el equipamiento y comparaban apuntes. Creaban vínculos con la empresa y entre sí.

La red se amplió más gracias a los talleres. Los eventos patrocinados por Nike reunían a entrenadores de universidades de élite con entrenadores y jugadores de escuelas preparatorias, lo que aumentó la influencia de la empresa y fortaleció su presencia en todos los niveles del deporte.

"Se trata de relaciones, servicio y productos", diría Ed Janka después cuando recordaba la filosofía inicial. "Todos estos aspectos son igual de importantes".

El servicio se convirtió en un diferenciador. Los representantes de Nike viajaban constantemente, visitaban campus universitarios y hablaban con los entrenadores para encontrar soluciones personalizadas cuando era necesario. Mientras que la competencia enviaba productos de su inventario, Nike se presentaba directamente.

Este enfoque requería dedicarle tiempo y dinero continuamente, pero probó ser muy eficaz.

A mediados de los años 80, ser una "universidad Nike" no solo era lucir un logotipo. Era ser parte de una red que conectaba la innovación de productos, la visibilidad del marketing y las relaciones personales como no se había visto antes en el básquetbol.

Un campo de pruebas

Aunque el color y la cultura llamaban la atención, el rendimiento siguió siendo el aspecto más importante.

La posición de Georgetown como laboratorio informal no era mera pose. Los entrenadores exigían durabilidad. Los instructores ofrecían sus comentarios y opiniones. Los equipos de diseño hacían distintas versiones.

Modelos como los Legend y los Terminator reflejaban esta colaboración, mediante cambios graduales en los materiales, la estructura y la identidad. De este modo, los tenis se fueron perfeccionando temporada tras temporada, adaptándose a las necesidades de los programas universitarios que competían al más alto nivel.

De izquierda a derecha: los Legend GT, una versión específica de Georgetown de los Legend de 1984; un prototipo de los Air Train High en rojo; unos Terminator HOYAS para jugadores de Georgetown y una versión NIKE para su venta en tiendas.

Al final de la década, las universidades de la alianza con Nike habían ganado numerosos campeonatos de la NCAA. La empresa que había empezado en la temporada 1977-1978 con solo una universidad, tenía ahora más de cien programas deportivos que usaban sus tenis.

El experimento se había expandido.

Con frecuencia, el crecimiento del básquetbol en la década de 1980 se cuenta a través de los atletas más representativos y las batallas por ganar terreno. Pero, antes de que esto cobrara relevancia, Nike afianzó su posición en el deporte en las instalaciones deportivas universitarias.

A medida que los torneos cobraban mayor protagonismo y su uso comercial aumentaba, Nike ya no necesitaba demostrar que la empresa tenía un lugar en el básquetbol. Ya lo había conseguido.

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