Dylan Scott: el trabajo lento y constante para convertirse en campeón de Hyrox


- 17/6/2026
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En el Campeonato Mundial de Hyrox de este año en Estocolmo, Dylan Scott tiene asuntos pendientes.
Uno de los competidores más feroces del deporte, el ex campeón mundial en la categoría de dobles terminó tercero en el campeonato del año pasado en Chicago. El atleta de Nike, que ahora apunta al codiciado título individual, ha participado en todos los campeonatos mundiales desde que comenzó a competir en Hyrox en 2021. Y cada año se acerca más a la cima. Así que llega a Estocolmo decidido a terminar lo que empezó.
El simple hecho de participar ya es algo meritorio. A los 17 años, una lesión que arruinó su carrera también aniquiló sus sueños de convertirse en runner de élite y lo obligó a renunciar al futuro que siempre había imaginado. Años después, tras recuperarse física y mentalmente, descubrió Hyrox casi por accidente. Lo que siguió fue un ascenso constante que finalmente llamó la atención de Nike. El año pasado, otro sueño de toda la vida se hizo realidad cuando firmó con la marca que había admirado durante años.
Él mismo afirma que no es el más rápido ni el más fuerte. Pero Scott tiene algo que no abunda: determinación.
Aquí, en sus propias palabras, reflexiona sobre la resiliencia, la identidad y lo que significa ganar como es debido.
Soy de Ninety Six, Carolina del Sur. Es un pueblo de unos 2,000 habitantes, que marcó al atleta en el que me convertí. De hecho, es un antiguo campo de batalla de la Guerra de Independencia, y gran parte de nuestro entrenamiento solíamos hacerlo allí, en el recinto histórico. Corrí tantos kilómetros en ese circuito de campo traviesa que podía cerrar los ojos y recorrerlo de memoria. La pista de la preparatoria ni siquiera tenía seis carriles: tenía cinco y medio, porque la zona de atrás daba a una colina. Las pesas del gimnasio estaban oxidadas. No era tan sofisticado como todo lo que se ve hoy en Hyrox. Era pura determinación.
No siempre tendrás acceso al mejor equipo ni a las mejores instalaciones. Pero con esfuerzo, siempre puedes progresar.Pasé de entrenar con cadenas de tractor en el patio a estar en podios de campeonatos mundiales. Nada mal, creo yo.
Cuando vienes de un pueblo muy pequeño y llegas a un escenario mundial, sientes humildad y gratitud. Empiezas a vivir todas estas cosas tan fuertes, tan impresionantes, pero tienes claro de dónde vienes.

"Me lesioné y perdí por completo mi propósito. Tuve que sentarme a reflexionar y preguntarme quién era yo realmente. Qué era lo que me gustaba. Con qué iba a ocupar este espacio ahora".
Dylan Scott, atleta de Nike y competidor de Hyrox
Realmente me derrumbé como persona cuando perdí la capacidad de correr. Me lesioné justo antes de cumplir 18. Pasé todo mi último año de preparatoria con muletas, con yeso y, en algunos momentos, en silla de ruedas. Ocurrió mientras corría en una caminadora mientras veía la película de Prefontaine. Se me cayó el iPod, hice un movimiento extraño y 15 minutos más tarde había perdido la sensibilidad del pie derecho por completo. Hasta ese momento, mi identidad estaba ligada casi por completo a correr. Era mi escape emocional, mi forma de socializar, lo que me definía. Perdí ese propósito. Tuve que sentarme a reflexionar y preguntarme quién era yo realmente. Qué era lo que me gustaba. Con qué iba a ocupar este espacio ahora.
Los cuatro o cinco años de recuperación me permitieron entender mucho mejor quién soy. Viéndolo en retrospectiva, estoy muy agradecido. Aunque la lesión me causó dolor físico y emocional, también sirvió para darle forma a mi personalidad. Definitivamente algo cambió en mí y transformó por completo mi perspectiva de la vida.
Asociarme con Nike era un sueño que casi había resignado. Me alegra tanto no haberme rendido. El camino que siempre había imaginado, correr a nivel universitario, ya no era posible después de la lesión. En algún momento tienes que mirarte al espejo y aceptar la realidad. Aceptar que debes buscar otro camino. Esa llama se había debilitado hasta casi apagarse. Pero, por algún motivo, nunca desapareció del todo.
Cuando hice pruebas de rendimiento en el LeBron James Innovation Center, trabajé con personas que podían darme información que yo no podría haber obtenido por mi cuenta. Descubrí mucho sobre mi cuerpo, mis capacidades y cosas que debía cambiar. Todo lo que hay en ese lugar es impresionante. Podría marcar la diferencia entre dónde estoy ahora y dónde necesito estar para ganar.

"Siempre me ha gustado atravesar el límite en los entrenamientos, pero ahora sé que no debo hacerlo demasiado seguido. Muchos atletas que compiten en deportes como Hyrox valoran la capacidad de sufrir y la ponen a prueba en exceso".
Dylan Scott, atleta de Nike y competidor de Hyrox
Yo no quiero ganar solo para ser el campeón. Lo que me atraía de Nike era precisamente ese espíritu. Nike gana. Es una marca enfocada en ganar. Pero no a cualquier precio. Siempre con respeto por el deporte y mis rivales, voy a dar lo mejor de mí. Voy a competir contra los mejores rivales. Pero nunca jugaré sucio. No voy a hablar mal públicamente ni menospreciar a nadie. Quiero generar un ambiente de competencia donde quien gane lo haga de manera justa, contra la mejor versión de sus rivales. Quiero ser campeón y que la gente diga: "Hizo las cosas bien".
Siempre me ha gustado atravesar el límite en los entrenamientos, pero ahora sé que no debo hacerlo demasiado seguido. Muchos atletas que compiten en deportes como Hyrox valoran la capacidad de sufrir y la ponen a prueba en exceso. Te preguntas constantemente: "¿Tengo la resistencia suficiente? ¿Aguantaré lo suficiente?". Y lo que suele ocurrir es que terminas agotando el cuerpo, porque no puedes exigirte a ese nivel constantemente, soportarlo y recuperarte bien.
Aun así, siempre me digo que el día que deje de estar dispuesto a llegar a ese punto, será el día de retirarme. Cuando llego al minuto 45 de un entrenamiento y sé que en el minuto 55 entraremos en esa zona, pienso: esto va a ser un infierno. Pero elijo ese esfuerzo porque todavía quiero ser campeón del mundo.

"Seguí subiendo en el podio; mi mentalidad pasó de simplemente practicar una disciplina en la que soy bueno a comprometerme plenamente con el objetivo de convertirme en campeón del mundo".
Dylan Scott, atleta de Nike y competidor de Hyrox
Le doy mucho crédito a mi esposa, Maria, por impulsarme a salir de mi zona de confort y no aferrarme al pasado. Yo tenía un trabajo corporativo y tenía temor de dejarlo por la seguridad que representaba. Ella me dijo: "Puedes hacerlo. Solo tienes que dar el paso". Antes del cambio, no me iba tan mal, pero había cosas para mejorar. Ahora estoy en una etapa totalmente nueva. Mucho mejor encaminado. Y sin tantos obstáculos.
Cuando pasas tiempo con tu hijo, vuelves a descubrir el mundo a través de sus ojos. Tener a mi hijo August me ha dado mucha alegría y una nueva perspectiva de la vida. A él no le importa si subo al podio o no. Con solo llamarme "papi" ya alcanza. A veces, antes de una carrera, si estoy nervioso, pienso que solo necesito abrazarlo unos segundos. Un buen abrazo de 20 segundos. Y eso es suficiente. Con esto ya estoy listo para darlo todo. A veces no necesitas nada más que eso.
Valoro el esfuerzo por encima de casi cualquier cosa. Los resultados finalmente llegan si te esfuerzas lo suficiente. Quiero que mi hijo lo vea. Para él, el fitness es un estilo de vida. Viaja a las carreras con nosotros. La primera playa que conoció fue en Francia. Quiero que en su vida siempre haya movimiento y cultura, y también que vea que su papá hace las cosas como es debido.
Nunca pensé que sería campeón del mundo ni que estaría cerca, pero paso a paso fui avanzando. Seguí subiendo en el podio y ahora estoy en esa situación en la que pienso: sería una tontería no intentarlo, darlo todo. Estoy muy cerca de lograrlo. Mi mentalidad pasó de simplemente practicar una disciplina en la que soy bueno a comprometerme plenamente con el objetivo de convertirme en campeón del mundo.