La serenidad de Cade Cunningham es fruto de años de trabajo


- 16/9/2026
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Si Cade Cunningham parece sentirse cómodo bajo presión, ten por seguro que no por eso baja la guardia.
En el primer Juego 7 de la carrera de Cunningham, Detroit contuvo el aliento mientras su imperturbable líder, a dos años de una racha de 28 derrotas y apenas seis semanas de haber sufrido un colapso pulmonar, impulsaba a los Pistons a ganar su primera serie de playoffs en 18 años.
A pesar de tener apenas 24 años, esto llevaba el sello de Cade. Un juego físico e imponente, con toques de piruetas de bailarina. El aplomo de un quarterback cuando los fans hacían retumbar las gradas y la presión se disparaba. La fortaleza y la serenidad que mostró en ese partido, más las estadísticas, 32 puntos y 12 asistencias, para quienes llevan la cuenta desde casa, se han convertido en algo que los fans esperaban de él y desde hace mucho son el sello distintivo de Cunningham.
Ese talento para brillar en los grandes momentos se forjó al superar los más difíciles.
En sus propias palabras, Cunningham recuerda cómo crecer en Arlington lo preparó para su vertiginoso ascenso en la NBA. Desde estudiar el juego de Penny Hardaway hasta hacerse amigo de Barry Sanders, descubre cómo la adversidad y sus mentores han forjado una concentración en la que sus compañeros de equipo confían y que sus rivales temen.
Odio perder. El espíritu competitivo de mi papá hizo que yo también fuera competitivo. El que mi padre y mi madre fueran muy trabajadores me hizo competitivo. Ver a mi hermano y a mi hermana mayores competir en deportes hizo que quisiera competir y ser bueno en lo que hacía.
Quería ser como mi hermano. Todo comenzó cuando yo tenía cuatro años. Estaba viendo jugar a mi hermano y, simplemente, me enamoré del juego.
En Dallas, en todos lados se compite. Hay mucho talento y una verdadera cultura deportiva. Es importante estar rodeado de atletas de alto nivel y de competencia desde las categorías base, aprender lo que significa competir y ver a otros chicos que también son buenos. A Arlington no se le reconoce tanto por eso, pero nosotros nos sentimos así. Para nosotros, es de esas cosas que solo entiendes si las has vivido.
Intento perfeccionar cosas en las que he trabajado en recesos de temporadas anteriores. Trato de ser más eficiente en la manera en cómo hago mi trabajo y cómo perfecciono mis habilidades. Trato de ser un jugador completo en ataque y en defensa, y asegurarme de tener la mentalidad adecuada. Hago mucho trabajo de uno contra uno y también sin defensa. Jugar cinco contra cinco es la mejor manera de recrear una situación real de juego. Intento jugar así lo más que puedo. Intento mantener mi cuerpo en la mejor condición física posible.

Cunningham durante un encuentro reciente en el Philip H. Knight Campus en septiembre.
"Trato de ser un jugador completo en ataque y en defensa, y asegurarme de tener la mentalidad adecuada. Hago mucho trabajo de uno contra uno y también sin defensa".
Cade Cunningham, base de los Detroit Pistons y dos veces All-Star de la NBA
Tener confianza en tu cuerpo es una parte importante de convertirte en el jugador que quieres ser. Me lo tomo más en serio conforme pasan los años. Es un entorno de competencia feroz. En cada partido hay competencia de alto nivel, especialmente en la posición de base. Tienes que encontrar formas de imponerte. De niño era un muy buen atleta, y era más grande y más fuerte que otros niños. Entrar en la NBA fue un gran proceso de adaptación para mí. Tuve que aprender a competir contra hombres adultos. Con los años, he seguido trabajando en ello y estoy cada vez más cerca de donde quiero estar.
La adversidad fortalece el carácter más que cualquier otra cosa. Todas las derrotas me han hecho el jugador que soy y me han permitido ganar de la manera en que lo he hecho últimamente. Aún falta un largo camino por recorrer, pero definitivamente saco provecho de todo lo que he aprendido de la adversidad. Es difícil en el momento en que estás perdiendo, en especial porque estábamos perdiendo muchísimo. Pero, teniendo en cuenta por todo lo que he pasado, esas derrotas no me hicieron sentir como un perdedor. Aun así me sentía como un ganador, que la victoria corre por mis venas. Tuve que descubrir qué se necesita para ganar en la NBA y, con el tiempo, comencé a hacerlo. Todavía no estoy donde quiero estar.
Los mejores entrenadores han sido muy exigentes conmigo. Esas son las personas con los que mejoré más rápido. Estar cerca de personas que tienen tanto conocimiento sobre el juego hace que quiera que apliquen su conocimiento para ayudarme a mejorar. Las personas que no van a exigirme así no son las más adecuadas para mí.
No trato de probarles a los chicos que soy el líder. Les permito que me sigan de manera natural siendo el tipo de líder que me gustaría tener. Tienes que saber quiénes son tus compañeros de equipo como personas. Saber qué los impulsa, qué los motiva y cómo reaccionan, al mismo tiempo que te adaptas a cada uno. Es tratar a las personas de la manera en que quieren se les trate, pero sin dejar de mantenerte firme.
"Todas las derrotas me han hecho el jugador que soy y me han permitido ganar de la manera en que lo he hecho últimamente. Aún falta un largo camino por recorrer, pero definitivamente saco provecho de todo lo que aprendo de la adversidad".
Cade Cunningham
Tienes que seguir siendo bueno en las cosas que ya lo eres. Llegué hasta donde estoy gracias a mi capacidad atlética y mi habilidad para hacer pases. Nunca voy a dejar eso de lado en mi juego. Pero tienes que ser capaz de decirte la cruda verdad sobre ti mismo. Tengo que ver los partidos en los que jugué mal y aprender de ellos. Tengo que hablar con las personas que son muy buenas en lo que hacen y adentrarme en su mentalidad. Esas cosas me ayudan.
LeBron era mi jugador favorito cuando era niño. Lo admiraba por como hacía las cosas en la cancha y por cómo se comportaba fuera de ella. También KD fue una gran influencia cuando era niño, y a medida que fui creciendo, veía mucho a Penny, sus mejores jugadas y grabaciones de sus partidos. Era alguien que tenía una talla similar a la mía y me gustaba su forma de jugar.
Cuando era joven decíamos que Barry Sanders era el mejor running back de todos los tiempos. Era el mejor en Madden. Ser originario del estado de Oklahoma, ir a Detroit, conocerlo y escuchar que le encanta la manera en que juego, es increíble para mí que una leyenda tan grande me apoye. Soy un gran fan de lo que él pudo lograr.

Cade Cunningham creció idolatrando a LeBron James y Kevin Durant y jugando con los tenis exclusivos de sus ídolos cuando era niño. Ahora, su propio logotipo exclusivo y sus imágenes de la NBA se encuentran en los mismos pasillos de Nike que las de sus ídolos.
"Mi logotipo exclusivo y la estrella representan algo muy profundo. Quiero transmitir algo positivo al mundo, inspirar a las personas. Siento que todas las personas somos estrellas de esa forma, todos somos capaces de transmitir algo positivo. Y quiero que todo mundo se sienta como una estrella cuando usen mis tenis".
Cade Cunningham
Siempre jugué usando Nike. Siempre usé sus productos desde chico. Así que, estar ahora en el campus y comenzar con mi línea exclusiva, es un sueño hecho realidad y una bendición. Si pienso cuando era niño, los mejores atletas de cada deporte usaban Nike. Incluso hoy en día Nike tiene un aura de "esto es lo que los mejores usan". Te da más confianza.

Cunningham comparte sus comentarios con los equipos de productos Nike durante su reciente visita a las oficinas centrales a nivel mundial.
De verdad quiero hacer unos tenis de básquetbol increíbles. Tienen que mejorar mi juego y permitirme jugar a un nivel más alto. Y, sobre todo, para mí, lo más importante es la estrella. Mi logotipo exclusivo y la estrella representan algo muy profundo. Quiero transmitir algo positivo al mundo, inspirar a las personas y ayudar a las comunidades menos afortunadas que yo. Siento que todas las personas somos estrellas de esa forma, todos somos capaces de transmitir algo positivo. Y quiero que todas las personas se sientan como una estrella cuando usen mis tenis.
A veces apago mi teléfono. A mis seres queridos y a mi familia no les gusta, pero desconectarme de las redes sociales es algo que hago mucho. Siempre que puedo, salgo a tomar el sol. Voy variando. Me gusta ir a la playa, me gusta jugar golf o pickleball; salgo a caminar o andar en bicicleta. Me encanta hacer diferentes actividades. Si estoy en el sol, estoy bien.